Piratería | 04/11/2019 | PERU

Volver

Biopiratería. ¿Quién vigila?

Los recursos naturales de América Latina son abrumadores, por lo cual el desafío de protegerlos en todo el mundo supone una tarea continua.

“El término biopiratería describe el proceso mediante el cual los derechos de las comunidades indígenas sobre sus recursos naturales y conocimientos tradicionales se explotan al otorgar derechos exclusivos a los extranjeros”. Así presentó la ASIPI el panel que en sus XXI Jornadas de Trabajado y Consejo de Administración debatió los antecedentes y problemas de la biopiratería.

Iván Manrique, integrante del Centro Internacional de la Papa, fue quien inició la conferencia para explicar la importancia de los cultivos nativos en Perú, donde el 65% de la agricultura depende de estos cultivos, que son deseados en el mundo entero por sus propiedades.

"Después de consumir durante 120 días un producto derivado del yacón se demostró que se baja de peso, de niveles de colesterol malo e incluso se puede retrasar la aparición de diabetes”, explicó Manrique sobre los tubérculos andinos utilizados como base en productos médicos y farmacéuticos globales. "La mashua sirve como base insecticida, nematricida, bactericida y fungicida, tiene propiedades alelopáticas y para infecciones renales y urogenitales, y desinflama la próstata”, añadió Manrique, quien recalcó a los asistentes la importancia de investigar y destacar el valor tradicional que los recursos naturales tienen, más allá del uso actual que le den compañías extranjeras. "En ciertas culturas andinas, cuando una mujer piensa que su marido es infiel, le pone un poco de mashua en la sopa para tranquilizarlo. Son anécdotas del uso tradicional que se le da a estos productos y que demuestran ese valor”, ejemplificó.

Andrés Valladolid, presidente de la Comisión Nacional contra la Biopiratería de la oficina peruana de propiedad intelectual (Indecopi), detalló la forma de trabajo de esa comisión, que desarrolla acciones con el fin de prevenir, evitar y gestionar casos de biopirateria relacionados a los recursos genéticos de origen peruano y a los conocimientos tradicionales de sus pueblos indígenas..

"Perú tiene protegidos cerca de 5.000 conocimientos tradicionales pertenecientes a 50 comunidades indígenas. Es un universo muy grande para monitorear, prevenir y proteger los conocimientos tradicionales, por eso es clave el trabajo de la comisión”, sostuvo. “Trabajamos con tres bases de datos: una de conocimientos tradicionales, otra de recursos biológicos y otra de documentos de patentes. Al detectar un caso de biopiratería, diseñamos la estrategia de defensa y enviamos una carta al solicitante advirtiéndole que nos opondremos a las solicitudes que realice ante cualquier oficina de propiedad intelectual“.

A la fecha, la Comisión Nacional contra la Biopiratería ha detectado en el sistema de patentes global 72 casos de biopiratería de recursos peruanos; resolvió 47 de ellos de manera favorable. Varios se relacionan con la maca, una planta herbácea anual o bienal nativa de los Andes de Perú, donde se cultiva por su hipocótilo comestible. ”Hay una tendencia a nivel internacional de utilizar la maca y mezclarla con otras plantas para superar las restricciones respecto a la novedad y tema inventivo de una patente. Sucede en muchas industrias: el sector cosméticos, el sector de vinos, los tejidos, son algunas de las industrias que buscan aprovecharse del uso de la maca a nivel mundial”, dijo Valladolid.

Para cerrar, el jerarca de Indecopi dijo a los asistentes que la biopiratería es un área profesional en crecimiento con mucho futuro en Latinoamérica, por lo que les recomendó enfocarse en el El protocolo de Nagoya, en vigor desde octubre 2014, un acuerdo complementario al Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) que tiene como objetivo la participación justa y equitativa de los beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos. "Yo invito a los abogados a estudiar las nuevas normas porque les aseguro que se viene una avalancha de clientes en este tema. Porque desde las oficinas de propiedad intelectual solo se trabajará con las empresas que cumplan con estas normas. Se está abriendo un nuevo campo para los abogados. Hay muy pocos especializados en el tema: a todas mis asistentes legales en Indecopi se las han llevado firmas a trabajar".

Volver
Facebook Marcasur Magazine Twitter Marcasur Magazine
App Store Google Play

© Marcasur 2013  |  Programación: mdisegni.com